
¿Por qué se produjo la Reforma?
Durante los siglos XIV y XV, la corrupción llegó a la Iglesia. Los cargos eclesiásticos eran vendidos; los papas y el alto clero se enriquecieron y relajaron sus costumbres, lo que despertó la crítica de las personas.
Asimismo, la difusión de la Biblia, gracias a la invención de la imprenta, acercó “la palabra de Dios” a todos, no sólo a los sacerdotes.
Además, se produjeron conflictos entre los papas y los emperadores, porque estos últimos querían aumentar su poder sobre la Iglesia y reducir los derechos del Papa.
Por último, podemos mencionar el espíritu de crítica del Renacimiento que, condenó el exceso de riqueza de la Iglesia.
¿Quién fue Martín Lutero?
Fue un monje alemán que inició la reforma religiosa al oponerse a la venta de indulgencias (posibilidad de librarse de los pecados a través de la compra del “perdón divino” de la Iglesia), y estableció que “sólo la Fe en Dios servía para salvarse y no las obras”. En 1520, el Papa lo expulsó de la Iglesia, pero no pudo evitar el rompimiento del Catolicismo y la formación de nuevas religiones en toda Europa.
¿Quiénes siguieron a Lutero?
Otro reformador fue el suizo Juan Calvino (1509- 1564), quien indicó que “el hombre estaba predestinado por Dios a salvarse o no de antemano, por lo que no podía cambiar su destino”. El Calvinismo se difundió por Holanda, Francia, Escocia e Inglaterra.
¿Qué hizo la Iglesia Católica ante estos ataques?
Frente a los ataques de Lutero, Calvino y los anglicanos (Iglesia inglesa iniciada por Enrique VIII) y como una forma de evitar la propagación del protestantismo por Europa, la Iglesia Católica decidió reformarse a sí misma. Este cambio se conoce como Reforma Católica o Contrarreforma y le permitió reafirmar su posición en Europa y comenzar a predicar la Fe de Cristo en América. Gracias al Concilio de Trento (1545- 1563), la Iglesia salió fortalecida al corregir defectos de administración y disciplina. Entre las obras más importantes de este concilio destacan la reforma del Tribunal de la Inquisición que castigaba a los herejes y la fundación de órdenes religiosas que llevaran la palabra de la Iglesia a diferentes partes como la Compañía de Jesús creada por Ignacio de Loyola.
Consecuencias de la Reforma:
- Se rompió la unidad religiosa de la Iglesia Católica, naciendo nuevas iglesias, división que se mantiene hasta hoy.
- El poder del Papa declinó; por su parte, se robusteció el de los reyes, quienes adquirieron un poder absoluto tanto en lo político como en lo religioso.
- La burguesía comerciante se favoreció de la pérdida de poder económico de la Iglesia.
